Aerotrain En EEUU se vivía una época de esplendor en los años 50 después de la Segunda Guerra Mundial. El diseño era una de las palabras clave de una sociedad optimista que, en cuanto al sector automovilístico, vio nacer a modelos como el Chevrolet Bel Air o los Cadillacs Eldorado, modelos que tanto utilizaron artistas de renombre internacional para proyectar su imagen, como Elvis Presley.

AerotrainGeneral Motors era una enorme corporación que estaba empezando a desarrollar un proyecto muy pretencioso relacionado con el transporte ferroviario. El primer producto de esta compañía fue el General Motors Aerotrain, un tren lleno de glamour, tan extravagante como la propia época.

Por estas fechas la fuerte competencia del transporte con coches de carretera y el auge de las aerolíneas hizo que la industria ferroviaria perdiese millones de dólares al año, necesitando así una nueva apuesta con un diseño más llamativo.

AerotrainFue entonces cuando a mediados de los años 50 General Motors presentó el primer Aerotrain de bajo coste, un modelo, diseñado por Chuck Jordan, repleto de rebosante glamour. Se incorporaron muchísimos elementos del automóvil en la locomotora, como por ejemplo uno de los rasgos más distintivos: la forma de la cabina se parecía mucho a la de un coche.

AerotrainEl Aerotrain fue una oda al esplendor, una metáfora de la despreocupación de una época en la que la forma iba por delante de la funcionalidad del vehículo, además, las carrocerías de este tipo de tren eran de autobús, sólo que se adaptaron a los raíles de ferrocarril. Aunque cabían menos pasajeros el peso del vagón se redujo considerablemente, convirtiéndolo en un modelo más ligero. Gracias a esta cualidad se incorporó un motor diésel de 1.200 CV para mover los vagones, sin embargo el Aerotrain tuvo un problema importante: su potencia era muy baja en relación con el tipo de prestaciones que se exigían. La potencia de una locomotora normal solía ser de 4.800 CV, cuatro veces más que la del Aerotrain. Se sumaron muchísimos fallos mecánicos, sobre todo en cuanto a su velocidad punta (100mph) y a su capacidad en las pendientes, puesto que en muchas ocasiones se hacía necesario encadenar una locomotora diésel adicional para hacerles frente.

AerotrainGeneral Motors construyó 10 modelos, los cuales fueron relegados rápidamente a servicios de cercanías en Chicago, Rock Island y Pacific Railroad. Tras menos de 10 años todos fueron retirados por las compañías que los utilizaban (como el New York Central Railroad o Pennsylvania Railroad), y casi todos, lamentablemente, fueron desguazados, aunque aún quedan un par de unidades que se pueden ver en el Museum of Transportation de St. Louis, Missouri, y el Museo del Ferrocarril en Green Bay, Wisconsin.

Aerotrain

¡A muchos nos hubiese encantado recorrer parte de EEUU con un Aerotrain! ¿O no? 

Fuente: thevintagenews.com 

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