Motocicletas Guerra CivilDurante la Guerra Civil española y la inmediata posguerra se utilizaron motocicletas de todo tipo y nacionalidad.  El uso de motocicletas en la los campos de batalla se había puesto en práctica durante la Primera Guerra Mundial, donde su eficacia  y capacidad para atravesar todo tipo de terrenos quedó ampliamente demostrada. En el caso de la Guerra Civil, las motos  sirvieron en ambos bandos para misiones en el frente con gran  éxito.

Ambos bandos realizaron compras de material bélico en el exterior, incluyendo motocicletas, además la requisa de todas las que estaban en manos de particulares,  para incorporarlas a los parques móviles del ejército, a menudo tras someterlas a modificaciones para adaptarlas a su uso militar. La industria nacional de motocicletas antes del conflicto bélico español era casi inexistente, por lo que las motos que circulaban por las carreteras nacionales eran importadas. En esa época, las motos más populares eran las fabricadas por  Royal Enfield, BSA, Velocette, Rudge, Triumph o Saroléa, entre otras.

En cualquier caso, es importante destacar que la inversión en motocicletas no representó más que una parte mínima del gasto invertido en las compras de material bélico. Para los fabricantes de motocicletas, sobre todo los alemanes, la guerra civil Española fue un campo de pruebas para evaluar el desempeño de las motocicletas en combate. Para los militares también fue una oportunidad perfecta para definir las funciones y la estructura que las motocicletas tendrían en su organización militar, sobre todo de cara al conflicto bélico mundial que se avecinaba. Es importante mencionar que en contraposición a la enorme cantidad de material gráfico sobre el uso de las motos en el transcurso de la guerra, la información específica sobre modelos concretos y los detalles de su uso en combate son más bien escasos.

Motos Guerra CivilDurante la guerra, el bando sublevado contó con la ayuda de Italia y Alemania, que contaban con una pujante industria de motocicletas, aunque también adquirieron material de Irlanda y Portugal. Durante el conflicto, el aporte de la Italia de Mussolini  fue de 1.189 motocicletas de las marcas Gilera (LTE-500),  Moto Guzzi (GT-17), y Benelli (500 VLM). Por su parte, Alemania envió motocicletas junto a las fuerzas de la Legión Cóndor, con motocicletas como motocicletas BMW (R-12 y R35), Zündapp (KS-600) y DKW (NZ-350), que tras su partida dejaría en España 111 unidades, además de 58 motos con sidecar.

Del bando de la República, inicialmente mejor equipada, realizó compras de material militar sobre todo con la U.R.S.S. y Méjico, quien le proporcionó vehículos de diversas marcas inglesas, belgas, italianas, alemanas y norteamericanas, francesas y soviéticas.

Al finalizar la Guerra Civil y con el comienzo de la dictadura Franquista se continuaron utilizando las motos de la guerra. No fue hasta el auge de la industria automovilística nacional que el Ejército  español comenzó a nutrir su parque móvil con motocicletas de fabricación nacional, con marcas Bultaco, Sanglas y Montesa que muchos recordarán de su época en la “mili”.

Motos Militares Guerra Civil

 

Autor: Gustavo Cano

Dejar respuesta