Moto Citroen 2CV 9Emile Leray no es un tipo cualquiera. De hecho, este intrépido francés ha escondido durante muchos años una historia tan impresionante que habría hecho dudar a muchas personas sobre su veracidad. Pero hace poco decidió que ya era hora de explicar cómo salvó la vida cuando en pleno desierto marroquí tuvo que convertir su Citroën 2CV en una especie de moto sacada de las películas de Mad Max… ¡y funcionó!

Retrocedemos al año 1993, cuando Emile tenía 43 años y decidió aparcar temporalmente su trabajo de electricista para cumplir su sueño de atravesar el desierto del Sáhara a bordo de un Citroën 2CV, ya en aquel entonces todo un clásico con mucho prestigio, especialmente en los países de habla francesa.

Moto Citroen 2CV 2Aún así, el plan no salió exactamente como esperaba. Tras salirse del camino debido a la dificultad de la ruta, Emile tuvo un accidente con su vehículo y este quedó gravemente dañado en medio de la nada, haciéndose imposible volver a circular sin ayuda externa. ¿Cómo sobreviviría sin poder pedir socorro y con un coche irreparable?

“Me encontré en lo que entenderíamos como el modo de supervivencia. No podía regresar al pueblo más cercano andando, estaba a 50 kilómetros, así que tuve que buscar una solución de manera inmediata”, relata Emile, quien entonces tomó la decisión de convertirse en mecánico improvisado y construir un vehículo que pudiera seguir circulando a partir de las partes que habían resistido al accidente de su coche.

Alastair Miller / Rex Features

Tras el accidente Emile contaba con comida y bebida para sobrevivir unos diez días, pero tras analizar qué opciones le quedaban, decidió irse a dormir y ponerse manos a la obra con la construcción de una moto artesanal a la mañana siguiente.

El montaje empezó con el desmantelamiento del 2CV, al que sacó piezas de la carrocería que le podrían servir para cobijarse en caso de una tormenta de arena. Dado el clima extremo y el dañino sol en el desierto, incluso tuvo que convertir sus calcetines en mangas para proteger sus brazos del sol y poder así seguir trabajando en su ingeniosa creación.

Moto Citroen 2CV 7Eso sí, aunque contaba con que tardaría unos 3 o 4 días en montar su vehículo, lo cierto es que hasta el duodécimo día la moto no estuvo operativa, y para entonces únicamente le quedaba medio litro de agua, por lo que realmente estuvo a punto de caer deshidratado.

Para evitar suspicacias Emile afirma que no contaba con herramientas mecánicas como taladros o soldadores, solo las básicas, y que los ensamblajes se hicieron atornillando unas piezas con otras. En casos de necesidad extrema se dice que nuestras capacidades se agudizan, y lo cierto es que este electricista creó toda una pieza de ingeniería.

Moto Citroen 2CV 6El parachoques trasero servía de asiento, acortó el chasis del coche y colocó motor y caja de cambios en el centro para que el vehículo de 2 ruedas resultante tuviera un mínimo de estabilidad. Pero aún es más impresionante ver la solución que encontró para la transmisión.

Originalmente el Citroën 2CV es un coche de tracción delantera, pero Emile se las ingenió para que un tambor transmitiera la potencia a la rueda trasera por fricción, lo que significaba que por las propias leyes físicas, el vehículo solo pudiera avanzar… ¡con la marcha atrás engranada!

Moto Citroen 2CV 4Y aunque parezca mentira, la rudimentaria moto le permitió salir de las zonas más complicadas del desierto y poder acercarse hasta la civilización tras un día entero de conducción, donde la policía pudo venir a rescatarle para poner fin a una historia que le habría podido costar la vida. Eso sí… ¡le cayó una buena multa por circular con un vehículo que no correspondía con la documentación que transportaba!

Actualmente Emile Leray tiene 62 años y, por fortuna, aún conserva su extraña creación en el garaje, ejemplo para no olvidar que todo es posible, incluso en el desierto…

Moto Citroen 2CV 8Fuente: dailymail.co.uk

Dejar respuesta