Lotus Esprit 007 SumergibleSi por algún motivo han destacado desde el principio las películas del agente secreto más famoso, ese ha sido (además de por sus bellas acompañantes) el rodearse de los vehículos más exclusivos y glamourosos. Aston Martin, Jaguar o BMW son solo algunas marcas que han aparecido activamente en las películas de James Bond en las últimas décadas. Pero, ¿recordáis cuando Bond se puso al volante del Lotus Esprit?

Ocurrió en 1977 para la película La espía que me amó, protagonizada por Roger Moore y que logró un gran éxito en aquella época. En la película Bond llega en barco a su destino y del barco baja un espectacular Lotus Esprit S1 que causa un gran revuelo entre los habitantes de la zona. Como es lógico, ese Lotus blanco con volante a la derecha será el compañero de fatigas de Bond para escapar de los sicarios del villano de turno.

Lotus Esprit James Bond Roger MoorePero no recordamos este vehículo por las escenas de persecución, sino por una particularidad muy especial: el coche era capaz de sumergirse en el mar y funcionar perfectamente.

Ese coche sigue existiendo en la actualidad y este verano será subastado por la casa RM Auctions, en una subasta que no debería bajar de los 700.000 euros. Lo que es seguro es que quedará lejos de los casi 3 millones de libras que se pagaron por el mítico Aston Martin DB5 conducido por Sean Connery en Goldfinger.

Además, esta particular unidad posee una historia tras de sí digna de una película. En el rodaje de la película se usaron nada menos que ocho unidades diferentes del modelo, cada una con modificaciones especiales. Y entre ellas estaba el apodado Wet Nellie, que no deja de ser un sumergible real construido sobre la carrocería de Lotus Esprit por la empresa Perry Oceanographic.

Lotus Esprit Sumergible James BondSegún se dice las escenas se rodaron en alta mar con el vehículo lleno de agua, por lo que el conductor (Don Griffin, un marine americano experto en submarinismo) debía ir equipado con bombonas y máscaras de buceo. Pero con el paso de los años Wet Nellie fue aparcado en un almacén anónimo por más de una década en Nueva York, hasta que todo el interior del almacén fue subhastado para sufragar la deuda de los dueños y los afortunados compradores se encontraron con esta pequeña joya. Ahora, con la expectación que se ha levantado, seguro que su precio seguirá aumentando.

Como curiosidad, hace unos meses los chicos de la serie británica Top Gear tuvieron el honor de probar el Lotus Esprit submarino, aunque parece que no se trata de Wet Nellie sino de una réplica realizada con el paso de los años. Aún así, las imágenes que nos dejó el reportaje son espectaculares. Quién no querría aparecer en una playa al volante de semejante deportivo acompañado por una de las chicas Bond…

 

Autor: Sergi Blasco

Dejar respuesta