VW Hillclimb

Las subidas de montaña no son una especialidad más dentro del automovilismo. Son en cierta parte la esencia por la que las carreras de coches se crearon, competir por ser el más rápido en ir del punto A al punto B. Con el paso de las décadas y la evolución de los vehículos, los reglamentos se han tenido que adaptar para ofrecer competiciones justas y atractivas.

Pero para aquellos que siguen queriendo ver vehículos con la máxima potencia en competición, sin importar que no existan entre ellos reglamentos tan justos o equitativos, las subidas de montaña (o hillclimbs) europeas siguen siendo sin duda el espectáculo favorito.

Porque no nos engañemos, ver a día de hoy auténticos monstruos del asfalto como el Delta S4, Audi S1, BMW M3 del DTM o Gran Turismo puros como el Porsche 935 no tiene precio.

Audi S1 HillclimbLa mayoría de estos vehículos, con un gran legado automovilístico a su espalda, han sido parcial o totalmente reconvertidos para su aventura en las exigentes subidas en cuesta, logrando alcanzar “fácilmente” velocidades cercanas a los 250 km/h, todo a ello mientras serpentean por carreteras abiertas al tráfico el resto del año y con dudosas medidas de seguridad.

Valga como ejemplo un Mercedes-Benz 190E salido del DTM de principios de los años 90, y que en la actualidad monta un propulsor Judd V8 que ofrece potencias que rozan el absurdo.

Mercedes Benz E190 Hillclimb

En definitiva, pura adrenalina y espectáculo único el que ofrecen estos animales, y que gracias a compilaciones como la que podéis ver a continuación, nos hacen pensar de manera muy seria hacer una escapada a tierras centroeuropeas para ver a bólidos que en condiciones normales ningún organizador se atrevería a dejar competir.  Pese a los riesgos evidentes de estas competiciones, sigue siendo un privilegio poder disfrutar de ellos. Y que sea por muchos años.

 

Autor: Sergi Blasco

Dejar respuesta