Mercedes T80Tras una primera parte de nuestro artículo espacial dedicado a la historia de las míticas flechas plateadas de Mercedes-Benz en competición, en esta segunda parte vamos a prestar especial atención a sus progresos en los inicios de la Formula 1 una vez acabada la cruda Segunda Guerra Mundial.

Recordamos que este artículo lo hemos elaborado a raíz de la noticia de que una unidad del Mercedes W196 F1 pilotado por Juan Manuel Fangio en 1954 logró el record mundial de ser el coche más caro vendido en una subasta (más de 30 millones de dólares).

Habíamos comentado que en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, Mercedes se centró en superar todo tipo de récords de velocidad. Por ejemplo, el Mercedes-Benz T80 era una máquina que pretendía imponer nuevas velocidades máximas y pilotado Hans Stuck (el pionero de una gran familia de pilotos que ya va por la cuarta generación). Este vehículo fue apodado el Schwarzer Vogel (Pájaro Negro) por Adolf Hitler, un golpe al Bluebird, el coche de Donald Campbell poseedor del record de velocidad en  tierra, de Gran Bretaña.

Los coches de Campbell fueron todos nombrados Bluebird desde el de 1931, año en que se logró el record mundial con 246,09 mph (396,03 km/h), aunque sucesivos intentos culminaron con el record de Campbell de 301,13 mph (484,60 kmh), en 1937.

Mercedes T80 ChasisEn la Europa de los 1930’s, las hazañas de Mercedes Benz y Auto Union por Alemania, y Alfa Romeo y Maserati por Italia eran poderosas herramientas clave para los intereses nacionales de sus países de origen.

El aerodinámico T80 Blackbird (Pájaro Negro) tenía programado romper el record de velocidad sobre tierra en enero de 1940 con un motor V12 de 3000 caballos, tomado de un caza Messerschmitt Bf 109.

Es realmente sorprendente ver hasta los extremos que la fábrica Mercedes llevó la tecnología en sus intentos en ese período. El V12 quemaba una mezcla de alcohol metílico (63%), benceno (16%), etanol (12%), acetona (4,4%), nitrobenceno (2,2%), avgas (2%) y éter (0,4%), con inyección de agua-metanol para enfriar la carga e incrementar la presión. El T80 estaba completo y listo para el record cuando comenzó la guerra, y nunca se pudo llevar a cabo la carrera. El coche puede ser admirado en el Museo de Mercedes-Benz, en Stuttgart.

El intento de romper el record con Hans Stuck al volante estaba programado para junio de 1940. Si el Blackbird hubiera llegado cerca de su velocidad máxima, habría logrado mucho más que una nota de prensa en la historia. Mercedes-Benz había realmente utilizado cuerpos aerodinámicos cerrados en sus coches de carreras en el período antes de la guerra, como muestra claramente la imagen anterior tomada en 1937. El evento de la foto tuvo lugar en la famosa pista AVUS, de Berlín, donde se celebraron muchas importantes carreras alemanas, que por lo general no se sometían a las regulaciones de los Grand Prix.

Circuito AVUS Mercedes BenzConstruido en las afueras de Berlín en 1907, al momento de finalizar su construcción en 1921, el circuito quedaba en el centro de la ciudad, y se convirtió en una de las carreras más importantes del momento. Desde los años 90 está en desuso y ya solo quedan en pie pequeños fragmentos de su tribuna principal.

Uno de los principales usos de la pista fue la prueba de alta velocidad de los coches de calle, por lo que el circuito de carreras siempre fue muy rápido, utilizando parte de una autopista como las dos rectas principales, con los coches dando vueltas en las primeras carreras en 1921 a un promedio de más de 160 km/h.

Grand Prix Mercedes BenzVolviendo al modelo que nos ocupa, el Mercedes W196, en armonía con sus antepasados ​​aerodinámicos el motor fue diseñado para dar al vehículo el área frontal más pequeña posible: 2496 cc y 8 cilindros en línea, con una toma de fuerza en el centro del largo cigüeñal del motor para reducir al mínimo la vibración. El cuerpo aerodinámico del W196 era su característica distintiva, y la comparación con el diseño monoplaza de sus competidores debió parecer increíblemente futurista en ese momento.

El éxito de las flechas plateadas en la pista

El Mercedes-Benz W196R de 1954 ganó nueve de los 12 Grand Prix en los que participó y es uno de los coches de carreras más exitoso de todos los tiempos.

El 4 de Julio de 1954 marcó un día especial en la historia de Alemania: el país resurgió como una potencia deportiva mundial. Dos eventos en el mismo día fueron la causa de este resurgir del orgullo nacional. Alemania derrotó a Hungría 3-2 para ganar la Copa FIFA de fútbol, y Mercedes Benz volvió a las carreras de F1 después de 15 años de ausencia, barriendo a sus rivales en el Gran Premio de Francia (Reims) con sus futuristas vehículos.

Formula 1 1954 Reims Mercedes BenzTodo el mundo sabía que Mercedes iba a competir con un coche especial, pero la revolución fue tal que en un fin de semana la Fórmula 1 avanzaba, visual y tecnológicamente, un cuarto de siglo. Y los Mercedes de Fangio y Kling terminaron uno detrás del otro al caer la bandera de cuadros.

Para una empresa deseosa de recuperar el legado de dominación de los circuitos mundiales que había experimentado con regularidad desde el comienzo de los deportes de motor, la victoria en Reims en 1954 fue un resultado trascendental, y Mercedes Benz se convirtió en un renovado símbolo del futuro de Alemania.

El GP de Gran Bretaña en Silverstone fue la segunda arrancada del W196R y mostró la falibilidad de los aerodinámicos Mercedes por primera vez. En un circuito rápido su eficiencia aerodinámica les daba suficiente velocidad  en cada recta, pero cuando el circuito se retorcía, las encerradas ruedas delanteras impedían su colocación precisa.

Mercedes W196R Fangio 1954En una pista despejada, el Mercedes de Fangio era más rápido, pero con las irregularidades de la carrera no tenía suficiente control ni colocación precisa de la rueda, y varias veces rebotó contra los barriles de aceite que marcaban el límite del circuito de Silverstone. La carrera iba a ser la primera derrota del W196R, con el coche de Fangio bastante dañado.

Pero aún quedaba mucha temporada por delante para demostrar el potencial del vehículo. Conoceremos el desenlace del Mundial de 1954 así como las curiosidades del genial Juan Manuel Fangio en la tercera parte de nuestro especial sobre las Flechas Plateadas de Mercedes.

 

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