Las masillas son un elemento básico si queremos completar nuestro modelo de un modo óptimo. Normalmente, salvo algunas excepciones, cuando montamos un modelo nos damos cuenta de que las uniones entre las piezas no son perfectas. Nos encontraremos con huecos y grietas que convendrá tapar si queremos que nuestra maqueta no parezca un juguete mal pegado. Ahí es donde entran en juego las masillas, que utilizaremos para tapar esos huecos. Básicamente encontraremos dos tipos de masillas en el mercado, las comúnmente llamadas putty y las bicomponente.

Las masillas de tipo putty son ideales para tapar pequeños huecos y desperfectos. Se comercializan en tubos similares a los de la pasta de dientes, y aunque son bastante manejables es conveniente rebajarlas con un poco de acetona. Últimamente han salido al mercado masillas ya diluidas que son muy cómodas de usar. Para aplicar el putty lo ideal son espátulas pequeñas de pintor o algún pincel barato de cerdas duras.

Las masillas bicomponente se han usado tradicionalmente para modelar, aunque si el hueco a tapar es muy grande son ideales para estos menesteres también. Se llaman bicomponente porque se componen de la masilla propiamente dicha y de un endurecedor.

Masillas
Masillas putty y bicomponente

En ambos casos conviene siempre dejar que la masilla seque bien una vez aplicada y lijarla para igualar todas las partes de la maqueta.

 

Autor: Daniel Martinez

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