Alessandro Zanardi

En éstos días en que seguimos conmocionados tras el accidente sufrido por la piloto María de Villota en Inglaterra a bordo del Marussia de Formula 1, me surgió la idea de escribir un artículo “optimista” sobre un piloto que, habiendo sufrido un accidente tan o más duro que el de María, pudo salir adelante y continuar realizándose como persona, disfrutando de aquello que le hacía y hace feliz.

Os hablo del italiano Alessandro Zanardi, que es el protagonista de la foto que abre éste artículo.

Alex Zanardi nació en 1966 en Bolonia (Italia) y desde pequeño demostró una gran habilidad al volante. Con poco más de 20 años ya ganaba en categorías de Formula 3 y Formula 3000, y en 1991 hizo su debut en la Formula 1 de manos del equipo Jordan como recompensa por conseguir el título de Formula 3000.

En 1993, como piloto de Lotus, Alex sufriría un primer revés en su carrera debido a un fuerte accidente durante el Gran Premio de Bélgica, celebrado en Spa-Francorchamps. Ese accidente le hizo perderse el inicio de la siguiente temporada debido a los daños sufridos, y para cuando volvió los Lotus estaban ya en su declive y aquel coche tan poco fiable le cerró las puertas a equipos de mayor categoría. Su carrera en Formula 1 parecía acabada.

Alessandro Zanardi

Pero entonces le surgió la oportunidad de “hacer las Ámericas” e ir a competir a la CART americana, donde triunfó de manera clara y se ganó una gran popularidad, logrando el título de ésta competida categoría en los años 1997 y 1998.

Con la moral renovada, Zanardi volvería en 1999 a la Formula 1 de la mano de Williams, pero sus resultados no fueron los esperados, acabando la temporada sin puntuar y decidiendo volver a la CART en los años siguientes.

Y entonces llegó el punto de inflexión en su vida. La CART hacía una visita especial en septiembre a Europa para celebrar una carrera en el Eurospeedway de Lausitz (Alemania), y allí Zanardi sufrió el accidente más importante de su carrera. Mientras iba líder de la carrera el italiano perdía el control de su vehículo y uno de los bólidos que venían tras él a más de 300 km/h le impactó lateralmente de una forma brutal, partiendo literalmente su monoplaza en dos.

Las informaciones, como siempre en estos casos, fueron confusas y contradictorias, pero el resultado de tal impacto fue claro y duro de asimilar: Zanardi perdió ambas piernas a la altura de las rodillas. Era el inicio de su nueva vida.

Los que han visto a Zanardi sabrán que es una persona que siempre, sea la situación que sea, sonríe. Verle pasear por el paddock es ver a una fuente de vitalidad repartiendo sonrisas y contagiando al resto. Y eso es porque tras el accidente y tras la posterior y durísima rehabilitación Alex pudo volver a andar gracias a unas prótesis, y no contento con ello decidió, tras no más de 2 años, que tenía ganas de volver a la competición. Y así lo hizo.

Alessandro Zanardi

A partir de éste momento los vehículos que ha pilotado han estado adaptados a sus capacidades (todo comandado con las manos)  y su “resurrección” fue el homenaje que la CART le brindó en 2003, cuando pudo completar a modo de exhibición las vueltas que le faltaban de la fatídica carrera de Lausitz en 2001, y además marcando tiempos que le dejaban entre los 5 primeros clasificados. Simplemente fascinante, y todo un ejemplo de superación llevado al máximo nivel.

Y no solo eso, sino que en el año 2004 Zanardi ya había encontrado la que sería su nueva especialidad automovilística, las carreras de turismos, y primero en el Europeo de Turismos (ETCC) y más tarde en el Mundial de Turismos (WTCC) nos maravilló con grandes carreras, compitiendo siempre al nivel comparable con los mayores especialistas; además de permitirse la licencia de probar un Formula 1 de la escudería BMW Sauber en 2006 solo por quitarse la espina de volver a pilotar un bólido de F1.

Alessandro Zanardi

A manos siempre de un BMW Serie 3 preparado por el equipo ROAL BMW Team Zanardi logró 4 victorias en el Campeonato Mundial de Turismos entre los años 2005 y 2009, año en que, una vez acabada la temporada, decidía que había cumplido una etapa más en su vida.

Alessandro Zanardi

Y es que Alex siempre se enfrasca en nuevos proyectos, y no contento con seguir compitiendo al máximo nivel aún con su discapacidad, el italiano llevaba años participando en carreras de larga distancia en silla de ruedas. Ya en 2007 participó en la Maratón de Nueva York y parece que una vez más le “picó el gusanillo”, puesto que en éstos últimos años se ha concentrado en entrenar sin parar en ésta categoría para lograr un nuevo sueño: participar en los Juegos Paralímpicos.

Y así será, Zanardi formará parte del equipo paralímpico italiano para participar en la especialidad de Maratón (donde ya ha ganado carreras como la de  Nueva York o Roma) en los Juegos Paralímpicos de Londres, que se celebraran en septiembre.

Alessandro Zanardi

Así que como veis la síntesis que podemos sacar es que el espíritu de superación de la mayoría de humanos es mucho mayor de lo que se piensa cuando se enfrentan a situaciones difíciles, pero en personas que son deportistas de élite el sufrir reveses que la vida les tiene preparados no dejan de ser un punto y seguido en unas carreras brillantes. Alex Zanardi pudo y no me cabe duda que María de Villota seguirá sus pasos y más pronto que tarde la tendremos de nuevo en liza participando en aquello que se proponga.

Sirva éste artículo como recuerdo y ánimos a la dura recuperación que espera a la madrileña en los próximos meses. Desde Planeta de Aficiones…. ¡¡FUERZA MARÍA!!

María de Villota

 

Autor: Sergi Blasco

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