La larga historia del Stockholm: el crucero más antiguo en activo y que, hace 61 años, hundió el transatlántico Andrea Doria.

El Stockholm es sin lugar a dudas uno de los barcos más interesantes de siempre. No es el más grande, ni el más antiguo, pero su historia es una de las más curiosas. Sus once vidas son un punto de partida para recorrer la vida de un barco que se varó en 1948 y que, a día de hoy, sigue transportando cruceristas por todo el Mediterráneo.

El accidente del Andrea Doria

Su último nombre es Astoria, sin embargo el que le dio la fama (trágica y heroica a la vez) es el primero de sus nombres. Fue en 1956, el 26 de julio, cuando el Stockholm, un rompehielos sueco en servicio entre Estocolmo y Nueva York, colisionó contra el crucero italiano de lujo Andrea Doria, hundiéndolo.

El accidente costó la vida a 46 pasajeros del barco italiano y 5 en el sueco. Sin embargo la estructura reforzada del rompehielos y el ángulo de colisión (entró casi perpendicular) permitieron al Stockholm mantenerse a flote, salvar a 327 pasajeros y 245 tripulantes del Andrea Doria. La proa del Stockholm quedó completamente destrozada pero eso no le impidió seguir navegando: el día siguiente llegó al puerto de Nueva York con los supervivientes al trágico accidente.

Sus propietarios, la Swedish America Line, invirtieron 1 millón de dólares y tres meses después volvió a prestar servicio de línea.

En 1960 fue comprado por la antigua Alemania Este, que la utilizó en el mar del Norte hasta 1985. Fue entonces que empezó una conversión en crucero que le llevó a continuos cambios de propiedad, entre crisis financieras, hasta el día de hoy.

Una nueva vida como crucero

En esta época se eliminó la proa reforzada y se ensanchó la popa, aumentando la estabilidad en caso de mala mar. En 2008, en un viaje que le llevaría a Australia, fue asaltado por los piratas somalíes. El capitán consiguió librarse del ataque utilizando con maestría los hidrantes del barco. En 2016 llegó otro cambio de propiedad. Ahora el Stockholm se llama Astoria y su dueño es Cmv-Cruise & Maritime Voyages, con sede a Madeira, Portugal. En 2018 el Stockholm cumplirá 70 años. ¿Seguirá navegando?

Luca Parretti

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