Si cuestionamos a cualquiera pidiéndole que nos dé el primer nombre de un barco que se le venga a la mente, podemos estar casi seguros que este será el Titanic, pues no cabe duda que este barco de pasajeros de la naviera White Star Line se convirtió en leyenda por su desdichado hundimiento tras colisionar con un iceberg, y la muerte de 1514 personas de las 2223 que iban a bordo, lo que convierte a esta tragedia en uno de los mayores naufragios de la historia ocurridos en tiempo de paz.

RMS_Titanic_3Este desgraciado hecho convirtió al Titanic en un barco único… ¿Pero en realidad era un barco único?

Cuando la White Star Line encargó la construcción del Titanic a los astilleros Harland and Wolff de Belfast, lo hizo dentro de una serie de 3 buques que recibió el nombre de su primera entrega, la clase Olympic.

Pues amigos lectores, la realidad es que el Titanic tuvo dos hermanos gemelos, o casi gemelos, ya que el encargo se culminó con la entrega de 3 unidades. El primer buque fue bautizado con el nombre de Olympic, y cuando se hundió su primer “gemelo”, estaba realizando su quinta travesía entre Nueva York y Southampton y llegó a recibir el S.O.S. de aviso del Titanic, no pudiendo atenderlo al encontrarse a 500 millas de distancia.

HMS Olympic_in_New_York_croppedEste primer buque de la serie recibiría el apelativo de “viejo fiable”, ya que fue el único de los tres que prestó servicio hasta su desguace, en 1935, tras más de 24 años de servicio, en los que aparte de buque de pasajeros, también participó en el transporte de tropas en la Primera Guerra Mundial.

RMS_Olympic_Primera Guerra MundialPero también en su vida activa tuvo percances que incluso pudieron influir en el desastre del Titanic, ya que en primer lugar tuvo que entrar en reparaciones en los astilleros de construcción para reparar daños en la popa producidos por la colisión con un destructor que fue atraído por sus turbulencias, y más tarde para reparar el desprendimiento de una hélice, que hizo que tuviera que permanecer un mes en el mismo dique seco donde se terminaba de construir el Titanic, lo que produjo el retraso en la entrega y puesta en servicio de este, teniendo que retrasar su viaje inaugural.

Olympic_and_TitanicY antes de su retirada, y debido a la niebla, colisionó en el puerto de Nueva York con un remolcador, en el que 7 de sus 11 tripulantes fallecieron, por lo que también se cobró algunas vidas antes de su retirada.

Pero como antes citamos hubo un tercer buque: El Britannic, que aunque concebido como sus hermanos para el transporte de pasajeros como trasatlántico de lujo, nunca pudo realizar travesía alguna con este propósito ya que, justo cuando iba a ser puesto en servicio por la naviera Star Line, fue requerido por el gobierno británico para prestar servicio como buque hospital, por lo que su interior, de lujo como el de sus hermanos, fue adecuado para la finalidad a la que fue destinado en la Primera Guerra Mundial, en la que prestó servicio en el  Mar Mediterráneo como buque hospital.

HMHS_BritannicEl final del tercer hermano, que en un principio iba a ser bautizado como Gigantic, (con lo que se hubiera completado la fábula de la mitología griega de la Titanomaquia y la Gigantomaquia; guerras entre Olímpicos, Titanes y Gigantes) fue cambiado en el último momento por la naviera, que prefería no tentar a la suerte con el tercer buque de la serie.

Pero este cambio no surtió el efecto deseado, ya que el 21 de noviembre de 1916, mientras cruzaba el canal de Kea (mar Egeo) en el archipiélago griego, a las 8:12 de la mañana hubo una explosión causada por una mina (también se dice que pudo ser causada por un torpedo), que provocó el hundimiento del Britannic ¡en 55 minutos!, aunque gracias a que habían desembarcado poco antes a los heridos y enfermos que transportaba, solo se produjo la pérdida de 29 personas, que fallecieron al ser succionados los botes con los que abandonaron el barco sin el permiso de su Capitán.

HMS Britannic_sinkingAsí comprobamos como la contada y recontada tragedia del Titanic privó de todo protagonismo a sus dos hermanos que, dicho sea de paso, estuvieron lejos de protagonizar vidas en servicio activo alejadas de la tranquilidad y serenidad con las que se suele percibir a estos mastodontes del lujo y el viaje de ensueño. De ahí, el título de este artículo: “LOS GEMELOS MALDITOS”.

 

Autor: Ildefonso Rubio

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