Entendiendo el modelismo como la recreación a escala de objetos reales, buscando la mayor similitud posible entre original y copia, y atendiendo a las opiniones de expertos modelistas navales como la de Jean Boudriot: “el modelo, rico en aspectos múltiples, permite evocar con realismo una marina desaparecida, fruto del trabajo y del sufrimiento de los hombres, y puede pretender una grandiosa belleza”; o a la que nos da otro de los grandes, Bernard Frölich: “la práctica del modelismo imparte una verdadera cultura marítima”, nos permite afirmar que el modelismo naval es el arte de recrear los navíos históricos que desempeñaron un papel relevante en la configuración del orden del mundo occidental en las diferentes épocas de nuestra historia, y cuyas repercusiones se reflejan en la actualidad.

Como ejemplo claro, cuando el modelista nos presenta un modelo de la nao Santa María, pone ante nuestros ojos la nave que transportó a los primeros europeos que pusieron pie en América, y con algo de imaginación podemos valorar el esfuerzo y sufrimiento de la tripulación en las cubiertas de aquel navío.

Carabela Santa Maria Artesania Latina
eltallerdelmodelista.com

En definitiva, el modelista nos presenta la historia del mar y sus hombres de una manera vistosa, a veces espectacular, y desde luego siempre atrayente…y por qué no decirlo, “artística”.

Pero para comenzar a valorar lo que el modelismo naval representa, es conveniente conocer un poco de la historia de este arte constructivo.

Se conocen maquetas navales que datan de más de 2500 a.c., halladas en yacimientos arqueológicos de monumentos mortuorios del antiguo Egipto. Ahora bien, el modelismo naval tal como es conocido en nuestros días, con los innumerables detalles constructivos y de utillaje, nace en la Inglaterra de principios del siglo XVII, de la mano del insigne constructor naval Phineas Pett, que en 1607 recibe el encargo del príncipe Henry de la construcción del navío “Royal Prince”. El maestro Pett, al objeto de poder mostrar a un mejor examen el proyecto, fabricó una maqueta del barco, que fue presentada a la aprobación del Rey, el propio príncipe y el Lord Almirante. De la misma manera procedió en los prolegómenos, en 1634, al recibir el encargo del propio Rey de la construcción del mayor, mejor armado y más lujoso navío que surcara los mares, el “Sovereing of the Seas”.

Sovereign of the Seas AltayaAsí nacieron los modelos de maqueta naval de “almirantazgo”, denominación otorgada por una ley dispuesta en 1649, y que en Inglaterra, obligaba a los constructores navales a presentar estas “maquetas” antes del inicio de la construcción real del navío, al objeto de poder apreciar las mejoras o defectos de fábrica, además de asegurar que los métodos constructivos eran los acordados.

Este proceder fue imitado más tarde en la Francia de Luis XIV, por orden de su ministro Colbert en 1678, y más tarde, concretamente a mediados del siglo XVIII esta práctica llegó por fin a España, donde tomó forma el modelismo denominado de “astillero” o “arsenal”.

Maqueta Prince Royal Modeismo naval
thecoralcove.com

Continuaremos próximamente hablando de cómo introducirse en esta gran afición llamada modelismo naval.

 

Autor: Ildefonso Rubio

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