Un clásico que ha surcado los mares de varias generaciones… De padres a hijos y de ahí hacia futuras descendencias. Un pequeño tesoro que habitó los pies de muchos árboles de Navidad durante los 80’s y los 90’s, y que aún hoy en día sigue siendo motivo de muchas sonrisas infantiles durante las Navidades. Es uno de los pocos clásicos de Playmobil que ha aguantado perfectamente el paso de los años. Un auténtico mito de la serie alemana de juguetes que merece un pequeño homenaje en forma de post: el Barco Pirata de Playmobil. 

barco pirata playmobilEl primer barco apareció en la década de los 70’s dentro de la serie número 3750. Y aunque la primera referencia de Playmobil con el mundo pirata fue un set aparecido en 1978 que contenía 5 figuras de piratas, con sus armas, cofres, catalejos y patas de palo, el primer navío apareció posteriormente, y tendría una apariencia similar durante muchos años, aunque hubo un par de versiones renovadas en los años 80. Este primer modelo medía unos 60 cm de largo y 19cm de ancho. Entre sus múltiples accesorios destacaba una pequeña barca amarrada con una cuerda; los dos cañones laterales en la parte de proa que lanzaban munición; el timón situado en la popa, encima del camarote del capitán al cual se accedía mediante una trampilla.

barco playmobil pirataComo decíamos antes Playmobil fue lanzando varias versiones del barco pirata hasta llegar a la última, que recuerda a la originaria, pero con una línea estética mucho más parecida a la actual, con menos rectitud y más detalle. En 2011 apareció la última gran revisión de este clásico con la caja 5135. Una apuesta importante con una nave que incluía ya ocho cañones y velas de tela, además de unos detalles aún más cuidados. Un añadido muy espectacular fue la isla que venía con la caja y que estaba equipada con tecnología de identificación por radiofrecuencia. Por otro lado, también existieron algunas variaciones curiosas al barco pirata. Como la goleta 3740 que apareció en 1991 y que había de luchar contra los piratas; o el barco fantasma (caja 4806) que introdujo el elemento fantasma con la piratería. En cualquier caso es una buena muestra del éxito de esta joya de la corona, que tantas y tantas habitaciones ha poblado en España, un barco pirata que navegó durante muchas tardes de diversión y que fue objeto de ostentación del poder lúdico.

 

Autor: Òscar Villalibre

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