Si no puedo tener uno de verdad… pues que sea un poco más pequeño… Así deben de razonar los aficionados a los aviones de radiocontrol cuyo interés se centra en construir réplicas exactas de sus modelos favoritos a gran escala. Bromas aparte,  se trata de una forma de entender este hobby muy interesante y muy relacionada con la ingeniería aeronáutica. Por un lado tenemos algo fácil y muy divertido: comprar un avión RC y realizar todo tipo de maniobras con ello. En este caso tenemos un trabajo de gran envergadura construir un avión desde cero y hacer que vuele. Por si fuera poco, si se trata de una réplica tendrá que ser muy exacta. También hay que considerar que el comportamiento dinámico de unos aviones de gran tamaño no tiene nada que ver con los pequeños y (en proporción) potentísimos aviones RC standard, por tanto es necesario entrenar y aprender a maniobrar con suma delicadeza.

Este Dornier con 12 (¡DOCE!) motores es simplemente impresionante.

En este otro caso la talla del avión es más pequeña pero se recompensa con la escala más grande: este Fokker es casi como uno de verdad…

El Concorde sigue siendo uno de los aviones de pasajeros más bonitos de siempre: la versión RC está a la altura: 2 turbinas y cabina basculante…

El Boeing C-17 es un gigante: la versión RC se queda a la altura… en el vídeo se aprecia el gran peso del modelo a la hora de despegar…

Este Boeing 747 es un auténtico monstruo: con una envergadura de 4,95 metros y una longitud de 5,43 metros es probablemente uno de los aviones teledirigidos más grandes.

Luca Parretti

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