Helicoptero Agusta A129 MangustaEl desarrollo y puesta en servicio del Helicóptero A129 “Mangusta” no se podría entender sin conocer las circunstancias estratégicas de los años setenta. En esos momentos la posibilidad de un ataque por parte de los países del pacto de Varsovia sobre Europa occidental utilizando cantidades masivas de carros de combate era muy real. Los países que formaban parte de la OTAN concibieron la doctrina para contrarrestar esta amenaza mediante la fabricación de plataformas de armas de alas rotatorias de ataque, unos aparatos concebidos casi exclusivamente para destruir vehículos terrestres blindados.  Ya los EE.UU. habían marcado la pauta con este tipo de helicóptero de ataque puro, en forma del excelente AH-64 “Apache” diseñado por la firma Hughes con el papel principal de caza tanques.

En el año 1972, los ejércitos italiano y alemán establecieron los requerimientos para un helicóptero de ataque en sintonía con la doctrina de la época, es decir, que tuviese como misión principal la destrucción de carros de combate.  Para ello se encargó a dos empresas de los respectivos países el desarrollo de  un helicóptero que sería el primer aparato de ala rotatoria de ataque desarrollado enteramente en Europa.  La firma italiana Agusta y de Alemania Federal MBB (Messerschmitt-Bolkow-Blohm) se unieron para desarrollar el nuevo aparato, aunque la participación alemana cesó en una etapa muy temprana del proyecto, dejando a la italiana como única empresa fabricante. Inicialmente se pensó en utilizar como base del nuevo helicóptero el modelo A109 de Agusta, un aparato multipropósito fabricado a finales de los años sesenta con gran éxito de ventas tanto en el mercado civil como en el militar. Pero finalmente se optó por un diseño más inclinado al ataque, con un fuselaje estrecho y con los tripulantes sentados en tándem, el piloto situado en la posición trasera superior y el especialista en armas en la parte delantera inferior.

El primer prototipo funcional realizó su vuelo inicial en septiembre de 1983, seguido de ejemplares de preproducción con los que se realizaron las habituales pruebas de la plataforma que duraron hasta 1990, momento en el que se comenzaron a entregar los aparatos de producción a la aviación del ejército italiano. Aunque el pedido inicial del ejército italiano era de 100 unidades, ante la reducción de la tensión política y militar en Europa, el pedido se redujo a 60 helicópteros, que finalmente se quedaron en 45 aparatos, el último de los cuales se entregó en 1992, momento en que cesó la producción.

Además del diseño estrecho del fuselaje y la disposición en tándem de los asientos, la zona de la cabina se fabricó con materiales que pudiesen absorber impactos contra el suelo para aumentar la supervivencia de los tripulantes. Una de sus características únicas era su sistema digital  MIL-STD 1553B que automatizaba un gran número de procedimientos y por tanto descargaba a los tripulantes de tareas rutinarias para centrarse en la misión con mayor eficacia. La planta motriz constaba de dos motores Piaggio Gem 2-1004D turboeje fabricados bajo licencia de Rolls-Royce, con una potencia de 890 CV cada uno. El rotor principal constaba de cuatro palas, logrando una velocidad máxima de 278 km/h y un alcance de 510 kilómetros. Su techo de servicio estaba en los 4.725 metros.

El despliegue de los “Mangusta” en Somalia por parte del ejército italiano como parte de las fuerzas de la ONU entre 1992 y 1994 puso de manifiesto las limitaciones y falta de versatilidad de un aparato dedicado exclusivamente al ataque a vehículos blindados en tierra. Así los militares se vieron obligados a realizar una nueva evaluación de los requerimientos que buscaban para este tipo de helicópteros.

El nuevo aparato debía añadir a su capacidad de ataque a tierra las misiones de reconocimiento armado, escolta y ataque aire-aire. Así nació el “Mangusta” International, que incorpora un blindaje superior en la cabina, dos motores AlliedSignal LHTEC CTS800-2 de 1.362 CV que daban potencia a un rotor de cinco palas y nuevos sensores electro-ópticos para permitirle una capacidad de vuelo todo-tiempo. Entre el armamento que es capaz de manejar se encuentran una ametralladora de tres cañones rotatorios de 20mm en el morro,  misiles aire-tierra TOW A2, contenedores de cohetes de 81 mm y misiles aire-aire Raytheon Stinger o MBDA Mistral. El ejército italiano se encuentra en proceso actualización de  todos sus aparatos de versiones anteriores para adaptarlas al nuevo estándar.

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Autor: Gustavo Cano

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