Super Mystere 1968
Perfil Super Mystere B2 n 72 EC 2-10 Seine Creil AFB 1968

El desarrollo del primer avión galo capaz de superar la barrera del sonido se debe al talento de Marcel Dassault, cuyo nombre evoca por sí solo la entera historia de la aviación francesa. El Dassault Super Mystère fue el resultado final  de la evolución de sucesivos diseños que buscaron romper aquella barrera en vuelo horizontal y no sólo en picado, para lo cual se trabajó aligerando las alas y mejorando el motor. El primer prototipo despegaría el 2 de marzo de 1955 y supuso la aparición del  Super Mystère B.1, que no tuvo éxito de pedidos en el extranjero.  El avión fue entonces mejorado con el empleo del motor Snecma Atar 101 G y entró en producción en 1957 con la denominación oficial de “”Super Mystère B.2”, del que se llegaron  a fabricar 180 unidades. Su diseño no varió mucho en los años sucesivos, principalmente porque la entrada en servicio del Mirage III interrumpió hizo inútil la idea de la puesta en producción de un modelo más avanzado. El Super Mystère estuvo en servicio en Francia hasta 1977.

En 1958 el Estado de Israel encargó 18 unidades del Super Mystère, con objeto de dotar a su fuerza aérea de un avión capaz de competir con los Mig-19 soviéticos con los que sus adversarios árabes comenzaban a equiparse. El Super Mystère se llamó Sambad en Israel y tuvo ocasión de ir confrontando sus capacidades en diversos incidentes con cazas egipcios Mig-17 e incluso con aviones espía estadounidenses U-2. Los Sambad resultaron bastante inefectivos debido a que sus cañones DEFA de 30 mm. estaban destinados al combate contra e bombarderos pero no contra cazas a reacción. Ya en los años 60  los incidentes fronterizos se sucedieron con Siria, prologando el enfrentamiento a gran escala que llegaría en 1967.

La Guerra de los Seis Días, en junio de 1967, fue la gran oportunidad para que los Super Mystère de la fuerza aérea israelí, a la que se habían  sumado 24 unidades más, mostrasen toda su potencialidad. La 105 escuadrilla, “Ha’akrav” (el escorpión), que era la de los Sambad,  era también la más numerosa en aparatos de Israel y tuvo una actuación determinante en la que ha pasado, a su vez, por ser la acción decisiva del posterior desarrollo de la guerra: la operación “Moked”, que supuso la destrucción en tierra de la aviación egipcia, siria y jordana. Su aportación también fue determinante en las operaciones terrestres que facilitaron la ocupación de la península del Sinaí, de las alturas del Golan, la orilla occidental del Jordán y de la parte árabe de Jerusalén. La 105 “Ha’akrav” realizó 507 salidas, perdiendo 9 aparatos y tras haberse enfrentado  incluso a los Mig-21 árabes, muy superiores, derribando dos de ellos.

La victoria israelí  en la Guerra de los Seis Días tuvo continuidad en la guerra de desgaste que siguió a continuación, con numerosas operaciones militares en el Canal de Suez y en la frontera con Jordania, donde las guerrillas palestinas protagonizaban acciones cada vez más audaces. Precisamente, y como respuesta al ataque al aeropuerto de Beirut en 1968, Francia embargó la venta de armas a Israel por lo que, necesitados de repuestos, los israelíes remodelaron los Sambad sustituyendo sus motores por los Pratt & Whitney J52-P-8ª. Los Sambad eran ahora los “Sa’ar” y participarían en la Guerra del Yom Kippur  con eficacia, si bien  sufrieron los efectos del hábil uso que los ejércitos árabes supieron hacer del arma revelación de aquella guerra: los misiles soviéticos SAM, en sus distintas variantes.

Finalmente retirados en Israel, en 1977 18 unidades del “Sa’ar” fueron vendidas a Honduras y algunas de ellas verían acción en los conflictos fronterizos suscitados entre este país y Nicaragua a cuanta de las incursiones llevadas a cabo por la “contra” contra el gobierno sandinista. La retirada definitiva de este longevo avión llegaría, finalmente, en 1996.

 

Autor: Juan Rey Segura

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