Construccion A10 Warthog RevellEn Planeta de Aficiones seguimos con nuestro afán de ofrecer los mejores consejos para que podáis construir vuestras propias maquetas de aviones. Tras muchos artículos hablando sobre partas concretas de los modelos como los paneles de fuselaje o las calcomanías, en esta ocasión nos metemos de lleno en el proceso de construcción de una maqueta. En concreto mostraremos la construcción de un A-10 Warthog a escala 1:48 del fabricante Revell, un proceso que nos explican en la interesante página sobre aviación Fritz the Fox.

Para la construcción se eligió este modelo de Revell al tener un coste muy económico, por lo que se trata de una buena opción si se trata del primer modelo que construimos. Originalmente el modelista se había planeado construir un avión moderno, pero el equipo era muy antiguo y la réplica no incluía toda la alta tecnología de los modelos en los últimos años. Después de iniciar el proceso la maqueta resultó ser sorprendentemente realista, lo que supuso el primer “problema”: la construcción y pintura debían estar a su altura, lo que significó encontrarse con sobrecostes durante el proceso. Y es que no es extraño que los materiales de pintura puedan costar el doble del precio de la propia maqueta.

El primer trabajo en el modelo fue en la cabina. La cabina está llena de detalles increíblemente pequeños, imposibles de pintar con un pincel de dos euros. Podría haberse usado un par de lentes bifocales y una lupa, pero unas gafas baratas de lectura también pueden solucionar este problema, siempre que no pasemos demasiado tiempo mirando a un objeto tan cerca.

Cockpit A10 Warthog RevellEn el primer plano de la cabina se puede ver el arte de Guns-n-Roses en la puerta. Accidentalmente el modelista seleccionó una calcomanía un poco grande para la puerta, por lo que tuvo que ser recortada. que recortarla.

Como no se quería invertir una fortuna en frascos de pintura para pintar objetos concretos, se hizo un arnés de seguridad para el asiento vacante con un poco de cinta adhesiva pre-pintada y cortada con un cuchillo exacto. Si fuera un asiento de la vida real, sería casi tan imposible de retirar rápidamente como un verdadero arnés de cinco puntos.

El ensamblaje del fuselaje se complicó por la necesidad de un peso y un balance apropiado. El verdadero A-10 tiene un cañón del tamaño de un Volkswagen Escarabajo (ver foto) para equilibrar los grandes motores colocados en su cola, pero el kit del modelo no. Así que hubo que complicarse con varios pesos para ensamblar la estructura. La parte más divertida de este proceso fue tratar de tener todas las piezas sin pegar unidas mientras se mantenían en equilibrio sobre un dedo para comprobar hacia dónde iba el peso.

Volkswagen Escarabajo y Arma A10 WarthogEl fuselaje necesitaba mucha lija para deshacerse de un hueco poco interesante en la estructura. El pegamento blanco o el Superglue a menudo llenan bien los huecos.

Las carcasas de los motores fueron lo siguiente. Parecían haber sido diseñadas por alguien que en realidad nunca antes había construido un modelo, y requerían de algo de enmascaramiento muy creativo para pintar las aspas del ventilador. El modelista se las arregló para hacer un buen trabajo y ofrecer realismo al conjunto, no olvidemos que se trata de un kit de bajo coste al que no se puede pedir demasiado.

Esto fue antes de que hubiera que tomar la decisión de pintar el avión de verde en lugar del gris original, lo que obligó más adelante a volver a pintar los motores de nuevo después de que ya se habían ensamblado con el resto del avión.

El montaje de la cola fue muy fácil, y las alas también pasaron sin demasiados problemas, aunque durante el proceso se rompió la minúscula pieza que era el tubo de Pitot. Afortunadamente los indicadores de la cabina son demasiado pequeños para los ojos humanos, así que con suerte no fue una gran pérdida.

Terminamos aquí la primera parte de la construcción del A-10 de Revell. En unos días continuamos mostrando el proceso de ensamblaje del modelo.

Planos A10 Thunderbolt

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