Todas las naciones aliadas volaron el Spitfire en sus escuadrones de caza. Los norteamericanos valoraban mucho el aparato, aunque no sin cierta rivalidad con sus propios desarrollos, mientras que los pilotos soviéticos tenían cierta preferencia por el robusto Hawker Hurricane, más similar al concepto de avión robusto y poco sofisticado al que estaban acostumbrados. Obviamente, canadienses y australianos, como miembros de la Commonwealth, también hicieron amplio uso del aparato. Cada fuerza aérea aplicaba, lógicamente, sus propios marcajes, pero, a grandes rasgos, los patrones de camuflaje en servicio eran comunes a todas ellas, salvo exóticas excepciones.

Así, hubo modelos de Spitfire “vestidos” para el desierto, con los habituales patrones arenosos de camuflaje, muy efectivos a bajas alturas en la guerra en el Norte de África o patrullando los cielos de Malta. Este patrón era especialmente adecuado como protección en tierra pues, dada la amplitud del paisaje norteafricano, la seguridad de los aparatos estacionados preocupaba especialmente. También vieron acción otros aparatos completamente pintados de negro para patrullaje nocturno, especialmente importante en 1941 y 1942.

Camuflaje Spitfire
Supermarine Spitfire Mk Vb que pilotó el comandante de la RAF Robet Stanford Tuck. El avión está pintado con el camuflaje estándar de la RAF a base de manchas de color “ocean grey “ y “dark green” . Las superficies inferiores de las alas y la parte baja del fuselaje son de color “medium sea grey”.

En el imaginario colectivo de la Segunda Guerra Mundial, el patrón de camuflaje con el que más se identifica al Spit es su “ropa de servicio” europea, con su predominante tono verdoso. Por una parte, durante la Batalla de Inglaterra se hizo célebre, como el Hurricane, con su patrón en curvas verdes sobre ocre terroso, excelente para mimetizar el aparato sobre los suelos del sur de Inglaterra, como ya lo había sido en Polonia o Francia. Este ropaje “continental” tenía un importante complemento en la cara inferior con un tono azulado que lo mimetizaba con el cielo. Esta homogeneidad, sólo rota por las rodelas de la RAF, era fundamental teniendo en cuenta que la misión principal del aparato era la obtención de superioridad por techo de servicio: iniciaba sus ataques a mayor altitud que el adversario, por lo que sus enemigos en vuelo lo veían, principalmente, desde abajo.

Camuflaje Spitfire
Supermarine Spitfire Mk Vb que pilotó el comandante de la RAF Robet Stanford Tuck. El avión está pintado con el camuflaje estándar de la RAF a base de manchas de color “ocean grey “ y “dark green” . Las superficies inferiores de las alas y la parte baja del fuselaje son de color “medium sea grey”.

El color gris océano terminó desplazando al ocre terroso, de manera que el patrón más extendido a lo largo de la guerra fue el que combinaba el verde musgo sobre dicho gris, siempre con una distribución ondulante. Este patrón de camuflaje se reveló como muy versátil: permitía un buen camuflaje en el aire, desde una visión superior, especialmente en vuelo sobre el mar, mientras que conservaba la panza y reverso de las alas en mímesis con el cielo para el combate aéreo, siendo también útil en operaciones continentales sobre Europa o Asia. Este patrón de camuflaje se convertiría en el estándar de la RAF para vuelo de caza a lo largo del resto del conflicto, ya que contribuía a desmaterializar visualmente el cuerpo de los aparatos mucho mejor que el esquema con tono ocre terroso aplicado en un principio, también en vuelo a altitudes similares.

 

Autor: Miguel Angel Cajigal Vera

Dejar respuesta